| EL HUEVO (texto) |
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EL HUEVO, de Susana Sánchez, cuenta la historia de Gayo, su mujer Yoga, y su amante Goya, a partir de la propuesta de escribir un texto breve tomando como tema a Yago, la cizaña de Otelo de Shakespeare. El huevo es la obra ganadora del Concurso Teatro Expres 2002 en Casa de América, donde se realizó una lectura dramátizada protagonizada por Juan Y Medio. La obra está publicada en el nº8 de la Colección de Libros Verdes de la Asociación de Autores de Teatro 2003.
EL HUEVO de SUSANA SÁNCHEZ I PREMIO DEL CONCURSO TEATRO EXPRÉS 2002 PUBLICADA EN PERSONAJES: Gayo, el marido Yoga, la mujer Goya, la amante I Gayo y Yoga entre las sábanas. Sexo del bueno. Un ramo de flores. Stop. Yoga.- ¿Pasa algo? Gayo.- Es sólo un momento. Yoga.- ¡Lo has vuelto a romper! ¡Qué pasada! (huele las flores) Gayo.- Sí, eso, lo he vuelto a romper. Yoga.- Te lo pongo. Gayo.- No, deja. Ya lo hago yo. Yoga.- ¡Qué pasada! II Gayo y Goya entre las sábanas. Bueno, sexo. Stop. Goya.- Otra vez. Gayo.- Es sólo un momento. Goya.- Te quedan grandes. Deberías pedir una talla especial, como los japoneses. Gayo.- El tamaño no importa. Goya.- La tienes enana. Gayo.- La tengo bien. Goya.- Enana, diminuta, insignificante. Vamos, una birria de polla. Gayo.- ¡Qué pesada! III Yoga y Gayo en la cama, una caja de bombones, un paquete de tabaco. Gayo.- Yoga (saca un cigarro) Yoga.- Dime, Gayo (le enciende el cigarro) Gayo.- ¿Tú crees que es (ininteligible) enana? Yoga.- ¿Cómo dices? Gayo.- (Suspiro) ¿Que si crees que la tengo pequeña? Yoga.- ¿El qué? Ah, la eso. Nooo, tonto. Es una monada. Gayo.- Ya lo decía yo. (Pausa) ¿Estás segura? ¿A ti te gusta? Yoga.- ¿Que si me gusta? (Se sienta sobre él) Me vuelve loca, me excita, me aturde. Tu amor me sacude, me agita y coloca. Cuando me la metes mi cuerpo se deshace y siento que fuera a morir. Gayo.- Te quiero, Yoga. Yoga.- Te quiero, Gayo. IV Goya y Gayo en la cama. Gayo enciende un cigarrillo a escondidas. Goya.- Apaga eso. Gayo.- Quiero fumar. Goya.- Me da igual. En mi cama no. Gayo.- ¿No te parece romántico el cigarrito de después de? Goya.- No. Y hueles fatal. Gayo.- Yo no te prohibo fumar en la oficina. Goya.- ¿Tu mujer te deja fumar en la cama? Gayo.- Por supuesto. Goya.- Entonces no sé qué haces aquí. Gayo.- Te quiero, Goya. Goya.- No empieces. Gayo.- Es cierto. (Se sienta sobre ella) Me vuelves loco, me excitas, me aturdes. Tu amor me sacude me agita y coloca. Goya.- Mira que eres hortera. Gayo.- Cuando te la meto mi cuerpo se deshace y siento que fuera a morir. Goya.- ¡Qué ordinariez! Gayo.- Te voy subir el sueldo. Goya.- Tú sabrás. V Yoga y Gayo en la cama. Una corona de diamantes. Yoga.- Últimamente te veo muy triste. Gayo.- Hay problemas en la oficina. Ya no puedo soportarlo más. Voy a cortar por lo sano. Yoga.- Mi amor, no seas tan radical. Gayo.- ¿No te gustaría que llegara antes a casa? Mejor aún, ¿que no saliera nunca más de nuestra cama? Yoga.- ¡Eres tan bromista! (se ajusta la corona). Goya.- Puedo dejarlo todo por ti. Sí, puedo hacerlo, lo haré. Yoga.- Yo nunca te pediría eso. Gayo.- ¿No? Yoga.- Si lo hiciera me convertiría en una de esas mujeres gruñonas y absorbentes que sólo disfrutan cuando tienes a su maridito controlado en todo momento. Lo nuestro no puede ser más maravilloso. Gayo.- Sí, sí puede serlo. Tengo algo que contarte. Yoga.- (le tapa la boca con la mano) No, no puede serlo. Amor mío. VI Goya y Gayo en la cama. Gayo.- Me siento fatal. Goya.- No me extraña. Estás engañando a tu mujer. Gayo.- Soy un canalla. Goya.- De los peores. Gayo.- Con mi secretaría. Goya.- Eres tan típico para todo. Gayo.- Mira, me ha salido una llaga en la boca. Goya.- ¡Qué asquerosidad! ¿No será contagioso? Gayo.- Es por la culpa… Goya, prométeme que siempre seremos amantes. Goya.- No. Gayo.- Por favor… Goya.- No. Y no vuelvas a besarme en tu vida. Gayo.- ¿Me quieres? Goya.- Por favor. VII Goya y Yoga en la cama. Goya.- No aguanto más. Yoga.- De eso nada. Goya.- Tengo que contárselo todo. Me da tanta pena. Yoga.- Se te pasará, no llores. Goya.- Siento que le estamos estrangulando poco a poco (gimoteo) La otra noche, la otra noche… Yoga.- Cómete un bombón. Goya.- Gracias. (Llora y come) Llegó con una marca de preservativos japonesa. Le apretaban tanto que se le puso azul… Yoga.- Morada. Goya.- … y lleva así dos días. Yoga.- Tres. Goya.- ¡Estás engañando a tu marido! Yoga.- Sííííííí. Goya.- ¡Estoy engañando a mi jefe! Yoga.- Eso es. Goya.- (A moco tendido) ¡Qué pasada! Yoga.- Sí, sí que lo es. Se escucha un lejano kikiriki, Yoga apaga la luz y se hace el OSCURO |
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